6 síntomas del síndrome del impostor

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En la vida laboral, los desafíos siempre serán parte de una persona que se desenvuelve y persigue una carrera, en cualquier área en la que se desempeñe. Cuando un empleador está a cargo de un grupo de colaboradores, una dinámica normal y sana es impulsarlos a dar lo mejor de sí mismos, y también destacar sus logros cuando las circunstancias lo ameritan. Recordemos que uno de los elementos de una cultura laboral sana, es aquella en que unos a otros se destacan sus virtudes y se motivan a ir por objetivos de distintas escalas de dificultad.

Sin embargo, existen múltiples factores que pueden empañar esa percepción, no sólo de otros hacia el colaborador, sino desde sí mismo, y esto puede afectar de manera directa a su desempeño y sus posibles proyecciones laborales. Una de estas afecciones es la del síndrome del impostor.

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¿Qué es el síndrome del impostor?

 

El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico que consiste en una autopercepción errónea, donde la persona no se cree merecedora de sus logros y en su interior está convencida de que todas las cosas que ha logrado, se asocian a factores externos como la suerte, pero nunca por el mérito propio. Esta manera de pensar puede llegar a dificultar la manera en la que las personas se desempeñan en sus labores diarias y en su productividad laboral, incluso al punto de quedarse estancados y no creerse merecedores de beneficios como asensos o aumentos de salario.

El término “síndrome del impostor” fue acuñado por primera vez en 1978, por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes, en su estudio titulado The impostor phonomenon. Este fue publicado en el International Journal of Behavorial Science, y estipuló que aproximadamente el 70% de la población ha experimentado el síndrome del impostor alguna vez a lo largo de su vida.

Sin embargo, y pese a que los años han pasado y existen más herramientas para sobrellevar estos procesos psicológicos, aun existen muchas personas atrapadas en esta manera de pensar. ¿Cómo identificar si uno de tus colaboradores, o tú mismo/a estás viviendo el síndrome del impostor? Aquí te dejamos siete posibles síntomas:

 

Seis posibles síntomas del síndrome del impostor

 

A continuación, dejamos seis posibles síntomas del síndrome del impostor. Sin embargo, y pese a que el síndrome del impostor no es una enfermedad o padecimiento de salud mental como tal, este artículo jamás reemplazará el diagnóstico ni mucho menos el acompañamiento de la mano de una persona experta en salud mental, de aquellas personas que actualmente están padeciendo este fenómeno psicológico.

 

1. Baja autoestima

 

Un factor común dentro de las personas que padecen del síndrome del impostor es la baja autoestima, es decir, una percepción errónea y distorsionada de sí mismas, que lleva a quienes la padecen a minimizar sus logros, a tener una constante sensación de insuficiencia y de “no dar la talla”. Esto puede suceder en distintos ámbitos de la vida de la persona afectada, tanto en sus relaciones personales, así como en su carrera académica y laboral. El peligro de este rasgo es que colabora a mantener una imagen distorsionada de nosotros mismos, creyéndonos incapaces de ciertos logros o inmerecedores de ellos.

 

2. Asociar los propios éxitos a factores como la suerte

 

Ligado con el punto de arriba, esta distorsión en la percepción de la persona con síndrome del impostor, tiene la tendencia a minimizar su propio mérito y asociar el éxito con factores externos y no asociados al esfuerzo que la misma persona hizo. Uno de estos es creer que los logros fueron conseguidos por mera suerte o casualidad. Otra excusa usada de manera común para alguien con el síndrome del impostor, es el de darle todo el crédito a los demás, y minimizando su rol en el grupo de trabajo.

Así, en la cabeza de una persona con síndrome del impostor, puede crear o aferrarse a otras circunstancias externas para justificar su propio éxito, dejando fuera el mérito propio.

 

3. Miedo a “ser descubierto”

 

En el síndrome del impostor, se vive de manera constante la sensación de que la persona afectada es un “fraude”, es decir, alguien que no merece sus logros. Llevado a lo laboral, esto podría traducirse como un miedo a “ser descubierto”, y que en realidad, no tiene las habilidades que decía ostentar, sino todo lo contrario.

Este síntoma muchas veces puede venir acompañado de escenarios ficticios en la cabeza de la persona que padece del síndrome del impostor que aumenten su ansiedad y hagan disminuir su desempeño laboral, tales como que su equipo o jefe les “sorprenda”, descubriendo que en realidad “no tienen” las habilidades que dice tener.

 

4. Perfeccionismo

 

Otra característica inconfundible del síndrome del impostor es la urgencia de querer que todo salga perfecto. Si bien es importante que en nuestras labores al trabajar debemos hacerlo lo mejor posible, eso no se traduce en ponernos a nosotros mismo expectativas que tampoco podemos cumplir. Desde la cosmovisión del perfeccionismo, no hay cabida para los errores, y esto lamentablemente dará espacio a una carga extra.

 

5. Comparación constante con los demás

 

Sumado a las características anteriores, es posible encontrar en una persona con síndrome del impostor, un discurso mental cargado de comparación con sus pares, en este caso, dentro del entorno laboral; no desde un sentido competitivo necesariamente, pero sí para saber si está yendo bien o mal. No hay nada de malo en aprender de compañeros y compañeras de trabajo; sin embargo, esto puede llegar a ser dañino cuando la persona afectada por el síndrome del impostor se compara, por ejemplo, con alguien que lleva muchos más años de experiencia, o con otro colaborador que tiene un conjunto de habilidades distinto al de la persona.

 

6. Incapacidad de disfrutar y celebrar el éxito

 

Incluso cuando las consecuencias del esfuerzo y el talento de la persona están en frente de ella, traducidas en un éxito tal como un asenso, el logro de objetivos de su equipo o los suyos propios, la persona con el síndrome del impostor siempre carga con una sensación constante de insuficiencia. Este rasgo se puede manifestar, también, en bajarle el perfil a las felicitaciones de sus pares, o a comentarios de terceros.

Si tras leer alguna de estas características crees que puedes estar viviendo el síndrome del impostor, y, aún más, que eso pueda estar afectando tu productividad laboral o la de tu equipo, no dudes en buscar apoyo en algún profesional de la salud mental que pueda ayudar en el proceso de deshacerse de esa cosmovisión tan dañina para tu carrera y futuro en todo ámbito.

 

¿Cómo el síndrome del impostor puede afectar a la productividad laboral?

 

La productividad laboral es fundamental para cualquier empresa. Con una buena productividad laboral, no sólo se está impulsando a los colaboradores a dar el máximo de su potencial, sino que también facilita la buena gestión de los recursos.

Tener a colaboradores en las empresas que padecen del síndrome del impostor puede perjudicar la productividad laboral, principalmente porque si la misma persona no se cree capaz de hacer todas las labores que debía hacer, volcará esa forma de pensamiento también en sus acciones. En caso de que eso no suceda, también puede afectar el ambiente laboral y al entorno, pero principalmente, se afectará a ella misma mediante el discurso interno nocivo que supone el síndrome del impostor.

 

Reconocimiento laboral: Una manera eficaz de disminuir el síndrome del impostor

 

Si en tu equipo ya has identificado a alguien que pueda tener el síndrome del impostor, hay algunas medidas y herramientas que pueden ayudar a erradicarla. Una de las principales es el Reconocimiento Laboral, táctica empleada para hacer saber a los colaboradores que están teniendo un buen desempeño laboral y felicitarlos de diversas maneras. Una comunicación directa del éxito que están teniendo, con el respaldo adecuado de compañeros y supervisores, puede ayudar a que esta forma de pensar sea aminorada.

Si quieres saber más detalles sobre los tipos de Reconocimiento Laboral y maneras de implementarlos, puedes revisar nuestra entrada Reconocimiento Laboral: Qué es, tipos y su importancia.

El fenómeno del síndrome del impostor es mucho más común de lo que se puede ver. Es por eso que, ya con los síntomas nombrados, es necesario observar con detención a tu equipo y ver si alguno de ellos se presenta en tus colaboradores para tomar las medidas necesarias. Así como existe la facilidad para destacar y desarrollar las habilidades y virtudes de las personas que tienes a cargo, también debes ser capaz de identificar los posibles baches o piedras de tropiezo, siendo el síndrome del impostor una de ellas.

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Autor del Post
Communication Leader
Periodista de la Universidad Diego Portales con 7 años de experiencia en la industria de la tecnología, trabajé en La Tercera y para empresas como Microsoft y Xbox.

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